Nevado Chequiaraju
Ubicación: Cordillera Blanca - Parque Nacional Huascarán (Ancash-Perú)
En marzo del 2007, mi gran amigo de montaña Quique, me invita a participar a un pequeño proyecto en el que íbamos a ascender una montaña en la Cordillera Blanca, bonita y cerca de Carhuaz (2650 m) portando la imagen de una virgen. Me gusto la idea y sobre todo que no podía negarme, por el bien de mi alma :-). Se decidió llevar la imagen de la Virgen de Guadalupe.
El 2 de abril, llegué a Carhuaz.
El 3 de abril, muy temprano un desayuno de quinua y pan con queso. El grupo estaba conformado por Quique, su hermano Pancho, dos amigos de Cusco y Yo. Salimos primero hacía Shilla, ahí se quedó la mamá de Quique, deseándonos buena suerte!. Más adelante en un caserío Quique consiguió apoyo para cargar la Virgen, pues cada uno íbamos con nuestras mochilas. Finalmente bajamos al inicio de la Quebrada Catay. El cielo estaba nublado, pero hacía calor. Avanzamos por casi toda la planicie de la Quebrada para luego ir por al flanco derecho, había que cortar parte de la subida inicial, lo que significó para mi un temprano cansancio. Continuamos por el canal de agua. El camino es un bosque de Quenuales, aparte de las lluvias de temporada, el agua que venía de la laguna cbajaba por toda la trocha, el camino estaba barroso. A pocos metros de la laguna, y para evitar cruzar la laguna más arriba, nos desviamos hacía la izquierda, hay unos bloques de roca enormes, que forman toboganes por donde baja con fuerza las aguas de la Laguna Auquiscocha. Cruzar fue muy divertido y peligroso. Evitar mojarse, imposible!, porqué al cruzar caí a la corriente. Nada mal!. Almorzamos.Ah, arroz chaufa!, riquisimo!. Preparado por Quique. ¡Buena!. Armamos las carpas. La Laguna Auquiscocha es grande y muy bonita. Lástima que el clima no nos estaba favoreciendo. Las nubes cerraban la vista a las montañas y apareció la neblina. Frío soportable. Me quedé en la carpa, mientras ellos iban hacía la Laguna para pescar, pero no avanzaron ni 10 pasos que la fuerte granizada los hizo correr hacía las carpas. Cubrió totalmente las carpas. El resto de la tarde descansamos y preparamos las cosas para salir temprano al día siguiente.
El 4 de abril, los Cusqueños decidieron quedarse para ver si ahora lograban pescar algunas truchas. Y nos esperarían para bajar juntos. Pues a las 5 pm de ese día jugaba el Cienciano . A las 4:30 am empezamos nuestra larga travesía hacía el glaciar a dónde llegamos a las 7:30 am. Se despejó! Y vimos el Hualcán (6122 m) al otro lado de la quebraba. Empezamos nuestro ascenso en dirección este, había mucha nieve, avanzamos despacio pues las piernas se hundían. Parábamos para detectar alguna posible grieta cubierta. Por momentos nos cubría totalmente la neblina. El reflejo de la luz sobre la neblina y la nieva dificultaba distinguir bien. Finalmente llegamos a la cima a las 10 am, desde ahí se veía absolutamente nada!. Quique y Pancho, desenvolvieron a la imagen y la acomodaron con mucho cuidado sobre la nieve. Por momentos pudimos divisar la Quebraba Ulta. Descendimos por un lado más directo hacía la morrena, y nos cogió el granizo, “corríamos” a fin de evitar complicaciones con la estática. Se calmó. Llegamos sanos y salvos a la carpa. Los otros se fueron. Decidimos no bajar debido a que se aproximaba una tormenta, esto complicaría el estado del camino. La tormenta nos dio con toda su furia: llovía, vientos fuertes y relámpagos. Se calmo. Y descansamos.
El 5 de abril después la peregrinación y perdón de nuestros pecados, estábamos felices y bajamos rápido. Cruzamos la laguna, sorteamos rocas resbalosas, la trocha se convirtió en riachuelo. El calor era sofocante, y sorpresa!, Quique se encontró con un amigo y su esposa, quienes nos ofrecieron un rico plato, lo devoramos!. Nuestro descenso se convirtió más pausado, tranquilo, relajado. Llegamos a Shilla, yo mataba por una raspadilla!, pero no hubo alguna. Ya en Carhuaz nos despedimos.