Nevado Maparaju

EL 2006, el club al que pertenezco cumplía 10 años de existencia por lo que se organizaron una serie de actividades. Entre ellas fue ascender 10 montañas de manera simultánea en determinada fecha (Proyecto 10 años 10 cumbres). Cada quién organizó su cordada y elegió la montaña que escalaría. Janet Salas y Cristina Cáceres me invitaron a ser parte de su cordada para ascender el Maparaju. Una montaña completamente desconocida para mi. Empezamos nuestro entrenamiento en La Cueva y luego fuimos de paseo a Ticlio
Decidimos hacer un reconocimiento previo a la ruta, así viajé a Huaraz con un amigo del club: Hector Baca. Fuimos hasta la Quebrada Cayesh a conocer nuestro objetivo. Los detalles de este viaje lo contaré en otro artículo.
26 de mayo, llegamos a Huaraz. Cristina, Janet, Hans (amigo de Janet) y Yo.El auto nos recogió y nos traslado hacía el portón de ingreso a la Quebrada Quilcayhuanca. Ahí había que hacer un pago por cada uno y por las acémilas. Iniciamos nuestro recorrido por la plana y extensa quebrada, tomando descansos breves para comer algo y disfrutar del paisaje. El clima nos estaba favoreciendo con un día soleado y despejado. Y así estaría por los siguientes días.
Al fondo iba apareciendo el Chinchay (6222 m),Tullparaju (5787 m), Andavete (5518 m) más adelante el Chopiraju (5475m). Siempre a nuestra derecha sin ser visto estaba el San Juan(5843m) . Nos desviamos hacía la derecha para ingresar a la Quebrada Cayesh y claro! Lo primero en ser visto es la filuda figura del Nevado Cayesh (5719 m). Instalamos nuestra carpa. Y empezamos nuestro reconocimiento del camino hacía la morrena. Dejamos algunas marcas
27 de mayo, nos levantamos a las 2 am, y empezamos nuestra larga, pero muy larga ascensión. No había luna y fue difícil salir del bosque, sólo teníamos como guía la dirección hacía donde está el perfil de la morrena. Logramos encontrar el camino de subida, encontramos un par paso complicado que requería una pequeña escalada en roca. Más arriba el camino es como una escalera de piedras, se dice que por ahí antiguos pobladores transitaban con sus acémilas hacía la otra quebrada. Debíamos de pasar el Abra Villón para llegar al glaciar. Se recomienda pasar esta abra lo más rápido posible debido a las avalanchas y caídas de roca provenientes del San Juan. Debido a la desglaciación que están sufriendo nuestras montañas, el glaciar es muy agrietado, para buscar una buen lugar para ingresar es necesario subir más. Empezamos nuestra travesía ya sobre la nieve, lo primero que encontramos fue una canaleta de roca y hielo. Continuamos hacía el este, sorteando grietas y un gran puente de hielo, ya casi llegando al último tramo viramos hacía el sur, la pendiente de casi 60º, tenia varias grietas transversales. Por fin casi a las 2:38 pm llegamos a la cumbre formada por una cornisa. Des de ahí pudimos ver la Cordillera Huayhuash, la famosa forma de aguja del Cayesh, el imponente Ranrapalca (6130 m). El objetivo principal de el Proyecto “10 años 10 cumbres” fue difundir un mensaje a favor del medio ambiente y hacer ver la maravilla y riqueza natural y humana de nuestro país, y que mejor lugar que la cumbre de una de sus montañas. Empezamos el descenso, el tiempo estaba en contra, Janet se metió a una grieta, nada grave felizmente. Además íbamos encordadas. Llegamos muy cansadas a la morrena. Con pocas ganas de quitarnos la cuerda, crampones y arnes. Eran casi las 6 pm y empezamos a bajar, casi corriendo hasta que la noche no alcanzó. En el campamento estaban esperándonos Cristina y Hans. Perdimos la ubicación del campamento, ya cansadas de recorrer la zona una y otra vez.
27 de mayo, a las 2 am decidimos vivaquear y esperar al primer rayo de luz. Cris no esperaba con un rico tecito y descansamos hasta que llegó nuestro amigo el arriero Don Teodoro, que venía con las acémilas Pancho y María . Regresamos a Huaraz a devorar unos pollitos a la brasa y retornar a Lima.

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