Cordillera Huayhuash
CERCA A LAS ESTRELLAS
Había escuchado bastante sobre la Cordillera Huayhuash. Me daba curiosidad conocerla. Averigüé cómo podía llegar hasta allá y me enteré que había un trekking de 10 días. Nunca había estado caminando tantos días y menos con gente que no conozco.
Junio del 2005 me pongo en contacto con mi amigo Sergio, quien me dice que en julio sale un grupo a Huayhuash. No lo dude y decidí ir con ellos.
Partimos de Huaraz rumbo a Chiquian, luego Llamac y finalmente nuestro primer campamento en Matacancha.
El grupo éramos Saúl (guía), Román (cocinero) más conocido como Romántico, Carlos y su hermano (los arrieros), Marina y Javier de España, Christian y Jana de Alemania y Yo.
El segundo día ingresamos a Huánuco por el paso Cacanapunta (4700 m), hacía el segundo campamento en la Laguna Mitucocha. El clima en el día era muy bueno, pero por la tarde se nublaba. Pudimos apreciar al Cóndor en el camino.
Nos quedamos impresionados al ver al puntiagudo Jirishanca y a la derecha al Rondoy.
Cerca de nuestro campamento los infaltables israelitas. Ellos caminan en grupos numerosos. Se han ganado cierta fama por muchas razones.
A la mañana siguiente, un poco nublado salimos hacía el tercer campamento en la Laguna Carhuacocha (4138 m), impresionante!!, los Yerupajas, inmensas moles. Acampamos en un lugar privilegiado. Parecía que estuviéramos en un balneario. La tarde se despejo y el brillo del sol sobre la hermosa laguna turquesa.Era de ensueño.
Conocí a un pequeño pastor que se acerco y conversamos largo rato, pero la primera pregunta que salta en este viaje fue “de que país vienes?”, le dije “soy peruana como tú” y me dijo algo que me dejo muda: “por acá no viene peruanos a visitarnos, sólo extranjeros (de otro país)”. Y lo miré y pensé: tiene mucha razón, los peruanos no nos atrevemos a recorrer y valorar nuestro propio país y a nuestra propia gente. Termínamos nuestra charla repasando la tabla de multiplicar.
Esa noche fue la más fría hasta el momento. Muy temprano Saúl me pasa la voz, porque el sol llegaba a los nevados y así como el atardecer, eran color naranja.
Camino al siguiente paso el Carnicero (4600 m) hay hermosas lagunas de colores como turquesa, verde, celeste que con los nevados y el cielo azul forman un cuadro espectacular.
Durante todo el trekking encontramos pastores, niños (as) sobre todo, que piden que se les regale golosinas, lápices o colores.
Antes de salir de Huánuco, está el campamento en el caserío de Huayhuash (4100 m), para luego ingresar a Lima por la cordillera Raura. Nuestro campamento fue en Viconga (4407 m), cerca de la laguna del mismo nombre. Ahí a 20 minutos hay unos baños termales, preciso para relajar el cuerpo. Acá nuestros arrieros con los de otros grupos jugaron partido de fulbito. Que buenos pulmones!.
El siguiente día, pasamos por el paso más alto del circuito (5000m), pero ya estábamos bien aclimatados!. Seguimos en Lima camino abajo a Huayllapa, es el pueblo más grande que se ve durante este trekking. Acá uno puede reabastecerse.
El penúltimo día ingresamos a Ancash y acampamos en la bellísima Laguna Jahuacocha de aguas cristalinas. Acá degustamos una rica pachamanca pues era nuestro último almuerzo juntos.
Finalmente, al día siguiente arribamos a Llamac donde nos esperaba nuestro bus para llevarnos a Huaraz. Fue una despedida muy triste después de haber compartido cansancio, frío, ampollas en los pies, gripe, subidas y bajadas.
Pero los amigos quedan para siempre: Saúl (guía), Román (cocinero) más conocido como Romántico, Carlos y su hermano (los arrieros), Marina y Javier de España, Christian y Jana de Alemania y Yo. .
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